- Ibn al-Abbār (1199-1260), Al-Ḥullat al-Sayrāʾ, ed. Ḥasan Muʾnis, El Cairo, 1985.
(C) SOBRE LA TRADUCCIÓN: Antonio Palacios
II, 227-235: Esp. pp. 229-233. Ibn Mardanīš en la biografía de Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Aḥmad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Ṭāhir al-Qaysī. P. 229, nota 2 (v. Ibn al-Abbār, Muʿŷam). Pp. 231-233. Datos históricos acerca de Ibn Mardanīš.
II, 257-267: Esp. pp. 258 y 260. Ibn Mardanīš en la biografía de Aḥmad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Aḥmad al-Waqqašī, p. 258 (derrota de Ibn Mardanīš e Ibn Hamušk en Granada en 28 de raŷab de 557/13 de julio de 1162) y p. 260 (enfrentamiento entre Ibn Mardanīš e Ibn Hamušk entre 560/1165 y 562/1167).
II, 267-269: Esp. pp. 268-269. Ibn Mardanīš en la biografía de Aḥmad b. Muḥammad b. Ŷaʿfar b. Sufyān al-Majzūmī, Abū Bakr.
- Ibn al-Abbār (1199-1260), Al-Ḥullat al-Sayrāʾ, ed. Ḥasan Muʾnis, El Cairo, 1985.
II, 227-235: Esp. pp. 229-233. Ibn Mardanīš en la biografía de Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Aḥmad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Ṭāhir al-Qaysī. P. 229, nota 2 (v. Ibn al-Abbār, Muʿŷam). Pp. 231-233. Datos históricos acerca de Ibn Mardanīš.
TRADUCCIÓN
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146 - Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Aḥmad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Ṭāhir al-Qaysī, Abū ʿAbd al-Raḥmān
Perteneciente a una casa principal y noble dedicada a la política, de fama e influencia. Ya he citado las palabras de Abū Marwān b. Ḥayyān[1] sobre la importancia [de la familia]. El primer Abū ʿAbd al-Raḥmān de entre ellos era escribiente (kāna fī l-rasāʾil) mientras que el padre del último ʿAbd al-Raḥmān se dedicaba a las ciencias [islámicas] antiguas, aquel a la retórica y la claridad del lenguaje (al-bayyān wa-l-tašqīq) y este a la teoría y la práctica (al-naẓr wa-l-taḥqīq).
El primero que se rebeló en Murcia después de la desaparición del estado lamtūní [almorávide] fue Muḥammad b. al-Ḥāŷŷ de Lorca, llamado Abū Ŷaʿfar b. Ibrāhīm, a quien la gente de Murcia proclamó [gobernante], quien invocó [la autoridad de] Ibn Ḥamdīn[2] unos días de los meses de ramaḍān y šawwāl del año 539 (= marzo/abril de 1145). Ese año, se sucedieron las revueltas a oriente y poniente de al-Ándalus, [lideradas] por cadíes y otros, y enseguida apareció el descontento por lo que comportaban y se fomentó la desunión.
Se acordó que Sayf al-Dawla b. Hūd[3] enviase a uno de sus generales, llamado ʿAbd Allāh b. Fatūḥ al-Ṯagrī, a Murcia, así que Ibn al-Ḥāŷŷ la abandonó a mediados del mencionado mes de šawwāl (= abril de 1145). Reconoció la autoridad de Ibn Hūd y luego se marchó.
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El alfaquí Abū Ŷaʿfar Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. Abī Ŷaʿfar al-Ḫušanī fue nombrado [gobernador] a últimos de ese mes de šawwāl (= finales de abril de 1145) y se hizo cargo de la administración el resto del año y unos meses del [5]40 (= desde abril de 1145). Cuando accedió al puesto, se dice que afirmaba: “No me convenía y no soy de la gente [de la ciudad], pero quiero que la gente refrene sus enfrentamientos hasta que venga alguien que sea de los suyos”. Y marchó a Játiva, [donde] designó a Abū ʿAbd al-Malik Marwān b. ʿAbd al-ʿAzīz para asediar a los bereberes (al-mulaṯṯamūn) que había en ella. Después marchó a hostigar Granada, nombrando al cadí Abū l-Ḥasan b. Aḍḥà general de un inmenso ejército de apretadas filas. Se dice que contaba con doce mil [tropas] entre caballería e infantería. Los bereberes (al-mulaṯṯamūn) se hicieron fuertes en la alcazaba y se unió a ellos una gran muchedumbre, lo que intensificó el hacinamiento en la ciudad y provocó muchas muertes entre sus habitantes. Cuando oyeron que Ibn Ŷaʿfar se dirigía hacia ella, se prepararon para recibirlo y la defendieron excelentemente. Se dice que ʿAbd Allāh b. Muḥammad b. ʿAlī b. Gāniya[4] estaba entre ellos antes de unirse a su padre y volver con él a Mallorca, con otros grandes hombres, gobernadores y notables que los protegían. Así pues, vencieron a esta hueste en las cercanías de Granada e Ibn Abī Ŷaʿfar resultó muerto.
Ibn Ṣāḥib al-Ṣalāt menciona que ʿAbd Allāh al-Ṯagrī era gobernador militar (qāʾid) de Cuenca y, cuando supo del levantamiento de Ibn Ḥamdīn, salió a su encuentro y se puso de su parte, accediendo a nombrarlo en un discurso [para] la gente
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de Murcia y recordándoles que habían proclamado [como gobernante] a Abū Muḥammad b. al-Ḥāŷŷ, quien había huido. Así que al-Ṯagrī ocupó el puesto de gobernador y nombró cadí a Abū Ŷaʿfar b. Abī Ŷaʿfar. Dijo [¿Ibn Ṣāḥib al-Ṣalāt?]: “Llegó allí un martes de mediados de šawwāl del año [5]39 (= mediados de abril de 1145)”.
Abū Ŷaʿfar se aficionó al poder y reunió a la gente para matar a los bereberes (al-mulaṯṯamūn) de Orihuela, y, obrando pérfidamente con ellos, los atacó cuando [pensaban que] estaban a salvo y los asesinó. Después, convenció a los habitantes de su ciudad, Murcia, de que lo nombrasen emir y Abū l-ʿAbbās b. al-Ḥallāl fue designado jefe de los cadíes, y ʿAbd Allāh al-Ṯagrī general de la caballería, sin que hubiese oposición.
Después de conseguir que todos los jurasen lealtad (al-bayʿa), se desdijo del sometimiento a Ibn Ḥamdīn y se nombró a sí mismo, limitando su título a al-Amīr al-Nāṣir li-Dīn Allāh [Príncipe Victorioso de la Religión de Dios], eliminando el epíteto de Imām al-Muslimīn [Guía de los Musulmanes]. Apresó a al-Ṯagrī y lo encarceló junto a sus parientes políticos, hijos de una concubina (ibnay maslūqa), y nombró general de caballería a Zaʿnūn, uno de los capitanes del ejército.
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Después se dirigió a Játiva, encargando a Ibn ʿAbd al-ʿAzīz el asedio de los bereberes (al-mulaṯṯamūn) que se habían refugiado en la alcazaba, cuyo jefe era a la sazón ʿAbd Allāh b. Muḥammad b. Gāniya. Pero el pueblo llano se rebeló en Murcia durante la ausencia de Ibn Abī Ŷaʿfar, liberando a al-Ṯagrī y a sus parientes de la prisión. [Ibn Abī Ŷaʿfar] regresó a tiempo de sofocar la revuelta. Al-Ṯagrī huyó a Cuenca e [Ibn Abī Ŷaʿfar] volvió al asedio de Játiva, haciendo huir de ella a ʿAbd Allāh b. Gāniya. Ibn Abī Ŷaʿfar lo siguió con la caballería dejándola despojada del dinero que la embellecía (sulibat mā taŷammalu min al-māl) y lo dejó escapar hasta llegar a Almería.
Cuando Ibn ʿAbd al-ʿAzīz se apoderó de Játiva, Ibn Abī Ŷaʿfar volvió a Murcia en ṣafar del año [5]40 (= agosto de 1145). Posteriormente, se dirigió a Granada para socorrer a su gente, pero los bereberes (al-mulaṯṯamūn) le salieron al encuentro en las afueras, derrotaron a sus tropas y lo mataron.
Cuando los restos del ejército marcharon a Murcia, sus habitantes decidieron nombrar emir a Abū ʿAbd al-Raḥmān b. Ṭāhir, a finales del mes de rabīʿ I del año mencionado (= mediados de septiembre de 1145), quien se trasladó al alcázar y reconoció la autoridad de Ibn Hūd y luego la suya propia, después de nombrar a su hermano Abū Bakr general de la caballería. Ibn Ḥamdīn envió al hijo de su hermano, conocido como Ibn Umm al-ʿImād, con un ejército, pero regresó sin éxito, así que envió otro ejército con su sobrino, llamado al-Fulfulī, en compañía de Abū Muḥammad b. al-Ḥāŷŷ, Ibn Sawwār y otros que habían acudido a él desde Murcia. Pero les impidieron entrar en ella y se pidieron responsabilidades a los que lo apoyaban (ṭūliba al-māʾilūn ilay-hi).
Ibn Ṭāhir conservó el poder unos días hasta que se pidió a Abū Muḥammad b. ʿIyyāḍ que acudiese con presteza [a socorrerlos]. Marchó con rapidez hacia ella [Murcia] y le salió al encuentro Zaʿnūn, que era gobernador de Orihuela,
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quien la rindió y se la entregó, uniéndose a él los que le escribieron desde Murcia para instarle a que se dirigiese a ella. Ibn Ṭāhir ignoraba todo esto y, muy al contrario, seguía teniendo buena opinión de los que regresaron del encuentro con Ibn ʿIyyāḍ, porque ya la gente había salido a recibirlo y había entrado en el Alcázar Mayor sin que nadie se lo impidiese. Esto fue el 10 de ŷumadà I de ese año (= 29 de octubre de 1145). Ibn Ṭāhir se trasladó a la Casa Pequeña (al-Dār al-Ṣugrà) y luego, temiendo por su vida, se fue de allí a su propia casa. Ibn ʿIyyāḍ le perdonó la vida, consciente de su debilidad y porque se enorgullecía de su bondad.
Durante este mes, el ejército depuso a Marwān b. ʿAbd al-ʿAzīz en Valencia y convocó a Ibn ʿIyyāḍ, a quien nombró emir. Así pues, se convirtió en emir del oriente de al-Ándalus bajo la autoridad de Ibn Hūd hasta que este murió en Albacete, tras lo cual solo reconocía su propia autoridad (dāʿiyan li-nafsi-hi).
Estando [Ibn ʿIyyāḍ] ausente en alguno de sus viajes, ʿAbd Allāh al-Ṯagrī entró en Murcia y se apoderó de ella; envió un mensajero al tirano Alfonso para hacer la paz con él y ayudarle contra el señor de Barcelona, el cual [mensajero] volvió de esta embajada afirmando que Alfonso lo había nombrado príncipe de Murcia. Pidió ayuda para entrar en ella a un grupo de gente corrupta que lo apoyaba y lo logró. Muḥammad b.
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Saʿd b. Mardanīš, lugarteniente de los Banū ʿIyyāḍ allí [en Murcia], huyó y se reunió con él [Ibn ʿIyyāḍ] en Alicante, a primeros de ḏū l-ḥiŷŷa del año [5]40 (= mediados de mayo de 1146).
Luego, al-Ṯagrī murió el 7 de raŷab del año 541 (= 13 de diciembre de 1146) e Ibn ʿIyyāḍ volvió a asumir el gobierno por segunda vez en Murcia y el resto de las regiones orientales, hasta que lo encontró la muerte cuando le alcanzó una flecha en alguna de sus batallas con los cristianos el viernes 22 del mes de rabīʿ I del año 542 (=21 de agosto de 1147). Su gobierno duró dos años, nueve meses y veinte días. Fue transportado a Valencia y enterrado allí. Muḥammad b. Saʿd fue nombrado gobernador en su lugar y se encargó del funeral. La población [de Valencia] le dijo que Ibn ʿIyyāḍ había prometido que él [Ibn Mardanīš] sería emir después que él [Ibn ʿIyyāḍ], y le juraron lealtad. Se dice que la gente habría hecho esto incluso sin promesa.
En cuanto a los habitantes de Murcia, aceptaron a ʿAlī b. ʿUbayd como sustituto de Ibn ʿIyyāḍ después de su muerte hasta que dimitió a finales de ŷumadà I de ese año (= finales de octubre de 1147), entregando sus cargos a Abū ʿAbd Allāh Muḥammad b. Saʿd b. Muḥammad b. Saʿd al-Ŷuḏāmī b. Mardanīš. Su abuelo era conocido por este [nombre],
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por la fortaleza de su poder y por la grandeza de su posición. Los temores que provocaba [Ibn Mardanīš] en Ibn Ṭāhir se acentuaron cuando oyó y fue testigo de su nobleza y su prudencia. Quizá Ibn Saʿd mostró algo que hizo que aumentara su temor y su abatimiento por su causa, pues empezó a ser veleidoso, desconfiado y obseso, fue negligente en el gobierno y buscó la seguridad en beneficio propio. Con él acabó su periodo de miedo, cuando Ibn Saʿd falleció en raŷab del año 567 (= marzo de 1172), y se tranquilizó su espíritu y se reafirmó [en su decisión] de incorporarse a la llamada del Mahdī con seguridad. Murió en Marrakech el año [5]74 (= 1178/1179). La mayor parte de este fragmento está tomado de Ibn Ṣāḥib al-Ṣalāt y los añadidos que se le han hecho de otros son de gran utilidad.
234 [N/A] - 235 [N/A]
- Ibn al-Abbār (1199-1260), Al-Ḥullat al-Sayrāʾ, ed. Ḥasan Muʾnis, El Cairo, 1985.
II, 257-267: Esp. pp. 258 y 260. Ibn Mardanīš en la biografía de Aḥmad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Aḥmad al-Waqqašī, p. 258 (derrota de Ibn Mardanīš e Ibn Hamušk en Granada en 28 de raŷab de 557/13 de julio de 1162) y p. 260 (enfrentamiento entre Ibn Mardanīš e Ibn Hamušk entre 560/1165 y 562/1167).
TRADUCCIÓN
257
152 - Aḥmad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Aḥmad al-Waqqašī, el visir Abū Ŷaʿfar
Uno de los muchos ilustres y astutos soldados, de la casa del cadí Abū l-Walīd Hišām b. Aḥmad al-Waqqašī[5], una aldea en las proximidades de Talavera, con šadda en la qāf.
258
Yo vi a su sobrino (arā-hu bn aḫī-hi) y su parentela en Kināna. Se puso a las órdenes de Isḥāq Ibrāhīm b. Aḥmad b. Hamušk, encargándose de sus asuntos y administrándolos. Cuando Ibn Saʿd fue derrotado, estando Ibn Hamušk con él, en Granada, la mañana del viernes 28 de raŷab del año 557 (= 13 de julio de 1162), en una batalla en la Sabīka, tras la derrota de Marŷ al-Ruqād,
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se tomó la decisión de aniquilar a Ibn Hamušk y atacar su región, por lo que decidió escapar y dejó Jaén a su visir privado, este Abū Ŷaʿfar. Los almohades, Dios los proteja, la atacaron. Él la gobernaba con puño de hierro y era el apoyo de aquel que le había cedido el poder sobre ella (ilà muʾammiri-hi ʿalay-hā mustanid), hasta que salieron de ella para ocupar Córdoba (ilà an ṣadarū ʿan-hā li-ʿimārat Qurṭuba), y entraron en ella [Jaén] por la mañana del domingo 12 de šawwāl de ese año (= 24 de septiembre de 1162). Allí había, según se dice, unos ochenta hombres a los que la guerra ya había consumido y habían muerto de inanición por la larga insistencia de Ibn Hamušk en imponerles guerras y librar ataques contra oriente y occidente, con la esperanza de tomarla junto con Jaén y el resto de las regiones. Se volvió a respirar [tranquilidad] con Abū Ŷaʿfar, se hizo cargo [del lugar] el mejor lugarteniente y sus compañeros ocuparon el lugar que prefirieron.
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Después de esto no dejó de mejorar el control de sus regiones y de fomentar la eficiencia en todos sus esfuerzos, hasta que Ibn Hamušk se unió a la llamada del Mahdī, que Dios la haga eterna, y se puso en contra de su yerno Muḥammad b. Saʿd, el año [5]62 (= 1167), después de la enorme batalla de la población (faḥṣ)[6] de al-Ŷallāb, cerca de Murcia, el viernes 7 de dū l-ḥiŷŷa del año [5]60 (= 15 de octubre de 1165). Envió a este su visir Abū Ŷaʿfar como emisario suyo a Marrakech pidiendo socorro contra su yerno Ibn Saʿd, que ya había arrasado sus granjas y talleres y se había apoderado de ellos y había conquistado muchas de sus fortalezas. La hija de Ibn Hamušk estaba con él [Ibn Mardanīš], y se divorció de ella y luego se arrepintió. Arrasó el molino de al-Waqqašī en un bosque de valencia [...]
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[N/A] - 262 [N/A] - 263 [N/A] - 264 [N/A] - 265
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- Ibn al-Abbār (1199-1260), Al-Ḥullat al-Sayrāʾ, ed. Ḥasan Muʾnis, El Cairo, 1985.
II, 267-269: Esp. pp. 268-269. Ibn Mardanīš en la biografía de Aḥmad b. Muḥammad b. Ŷaʿfar b. Sufyān al-Majzūmī, Abū Bakr.
TRADUCCIÓN
267
[N/A]
Y la muerte de Abū Isḥāq b. Hamušk fue anterior [a la de al-Waqqašī], en Mequínez, en ṣafar del año 572 (= agosto/septiembre de 1176).
153 - Aḥmad b. Muḥammad b. Ŷaʿfar b. Sufyān al-Maḫzūmī, Abū Bakr
Fue compañero de Abū l-ʿAbbās Aḥmad b. Muʿidd al-Uqlīšī, asceta, y simpatizó con su ṭarīqa. Gastó ingentes cantidades de dinero en hacer bienes y favores. Esto se lo oí mencionar a nuestro maestro Abū al-Ḫaṭṭāb b. Wāŷib y a otros. Era conocido como “El Piadoso” por su enorme altruismo, su solidaridad con los pobres y su entrega a las buenas obras. Su casa estaba en la isla del Júcar, en las huertas de Valencia, y su familia es de conocida nobleza.
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Cuando se debilitaba el poder de Abū ʿAbd Allāh Muḥammad b. Saʿd en el oriente de al-Ándalus y Abū Isḥāq b. Hamušk, su suegro, le retiró su obediencia en Jaén y sus dependencias, y luego su primo (ibn ʿammi-hi) Abū ʿAbd Allāh Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. Muḥammad b. Saʿd en Almería, y empezó a desconfiar hasta de sí mismo, sacó a la gente de Valencia de la ciudad y los asentó en sus afueras, y la llenó de cristianos y de sus seguidores. Tenía intención de hacer lo mismo en otros lugares y Abū Bakr b. Sufyān temió que lo echasen de su pueblo, pues lo estaban vigilando allí, y reconoció la autoridad de los almohades, Dios los proteja, y renegó de Ibn Saʿd, encabezando su pueblo y apoyando a sus vecinos. El Jefe (raʾīs), Abū l-Ḥaŷŷāŷ Yūsuf b. Saʿd[7], mandó contra él a un general con sus mejores compañeros en un grupo de caballería y trazó un asedio y un bloqueo que empezó con una batalla a mediados de šawwāl del año 566 (= junio de 1171) y continuó así hasta mediados de ḏū l-ḥiŷŷa (= agosto de 1171). Ibn Sufyān resistió y siguió administrando su pueblo. Los refuerzos no dejaron de llegar en todo momento y quedó rodeado. Ibn Saʿd y su hermano Abū l-Ḥaŷŷāŷ lo cercaron con una ingente hueste haciéndolo temer por su debilidad. E irrumpió en el pueblo el doble visir (dū l-wizāratayn) Abū Ayyūb b. Hilāl, renovando las fuerzas de su gente y asegurándoles que serían independientes bajo su mando (bi-ḍabṭi-hi). Así que Ibn Sufyān cedió, satisfecho por fuera pero disgustado por dentro, e Ibn Hilāl lideró la espera durante el asedio y los intentos de ataque, causando una impresión que fue famosa y de la que se habló largo y tendido durante mucho tiempo. Ibn Saʿd enfermó durante este [asedio] y se fue a Murcia, obligando a su hermano a quedarse en el pueblo. Y todos respiraron [aliviados]. Y posteriormente, con su muerte [de Ibn Saʿd], todo volvió a la normalidad.
[1] Córdoba, 987-1075. Autor de Al-Muqtabis fī Taʾrīj al-Andalus [N. de A. P.].
[2] Aḥmad b. Muḥammad b. Aḥmad al-Taglibī, m. en 1151. Se autoproclamó emir de Córdoba en dos ocasiones, primero en 1144-1145 y luego en 1145-1146 [N. de A. P.].
[3] Zafadola, rey de la taifa de Zaragoza. M. 1146 [N. de A. P.].
[4] Gobernante de Mallorca, m. en 1151-1152.
[5] De Waqqaš, Huecas.
[6] 1 “Lieu habité” (Kazimirski). De la batalla habla Ibn Ṣāḥib al-Ṣalāt, en p. 56.
[7] Apodo de este hermano de Ibn Mardanīš, según Al-Muʿŷib, p. 210 [N. de A. P.].